jueves, 18 de mayo de 2017

American Psycho - Brest Earston Ellis

A título personal te recomiendo que no lo leas en el transporte público, porque cualquiera que lea por encima de tu hombro va a quedarse a cuadros con alguna escena que pueda aparecer de sopetón.

A todos nos viene la imagen icónica del actor con la sonrisa de loco y el hacha solo con oir el título, pero ¿de donde salió?

Patrick Bateman es envidiado por los hombres. Es atractivo, tiene un cuerpo perfecto y es rico. Tan rico que cena diariamente en sitios cuya cuenta asciende a unos 200 dólares por persona. Obsesionado hasta tal punto con su imagen que es capaz de recitar los consejos para combinar cada prenda de ropa de cierta revista masculina, que cuando conoce a alguien puede recitar de qué marca es cada prenda y aproximadamente qué productos capilares utiliza. Le invitan a todas las grandes fiestas y conoce a mucha gente. Curiosamente, idolatra a Donald Trump,por su fortuna y éxito.

Lamentablemente no es el hombre ideal, pese a sus muchas cualidades, es un psicópata sádico. Lo mejor del libro es la narración que hace de sus pensamientos desordenados, por momentos caóticos, pero que reflejan perfectamente cómo es el personaje. Personaje desconcertante sin duda.

Así asistimos a sus altibajos. Al principio de la novela nos parece tan solo un yuppie (joven ejecutivo rico que solo piensa en si mismo, más o menos) que solo quiere derrochar el dinero rodeado de gente tan rica y guapa como él, en comidas, fiestas y drogas. Paulatinamente va mostrándonos su verdadero ser, porque aunque intente controlarse para no despertar sospechas, no siempre lo consigue. El lector está en tensión porque llega un momento en el que le ve capaz de matar a cualquiera, sea porque se ha aburrido de él, porque se ha sentido ofendido o porque sí.

La novela en definitiva es una crítica social a esos yuppies que se confunden entre ellos y a su forma de derrochar la vida sin hacer nada con el más mínimo interés, pero el protagonista y su problema mental le pone picante. Se dedican a quedar a tomar aperitivos mientras deciden en qué restaurante comerán de la lista de mejores restaurantes de la ciudad, para luego dejar la mitad de los platos intactos porque están excesivamente borrachos, porque están drogados o porque simplemente no era lo que se esperaban cuando leyeron la carta. Es una muestra de poder adquisitivo. Nombran las bebidas por su nombre, el agua tiene que ser Evian (botella cara) o Voss, y el vodka Finlandia (echan pestes del Absolut, para hacernos a la idea) por ejemplo.

El lector asiste a escenas gore que prefiere no imaginar, con sexo explícito de por medio; el autor no va a escondernos ni un solo detalle de lo que ocurre. Es parte del encanto del libro, por eso no se lo recomiendo a todo el mundo.

viernes, 5 de mayo de 2017

Pinceladas sobre las lecturas de los últimos meses

No es que haya dejado de leer estos meses que no he colgado ninguna reseña, simplemente es que los libros que he leído últimamente me han dicho más bien poco.
Así que los voy a enumerar y voy a dedicarles unas (pocas palabras) hoy que he puesto las manos en el teclado:

- Expo 58, Jonathan Coe
Qué difícil es apreciar el humor inglés traducido al español. Se te queda una novela en la que no pasa nada digno de mención y que no recordarás pasados unos meses, como es el caso.

- El invierno en Lisboa, Muñoz Molina
Quizá escriba una entrada completa en el blog sobre este libro, que me hizo meterme de lleno en la atmósfera con sus descripciones de los lugares y de la música. Éste sí que fue un descubrimiento agradable.

- Al piano, Echenoz
Siguiendo con un pianista como protagonista, este libro es más profundo de lo que parece, y lo mejor es el final: me creo que el infierno sea el lugar en el que ves alejarse lo que más has querido en el mundo, que te lo arrebaten sin pestañear.
Aún así prefiero la visión del infierno de Dante, con sus niveles y castigos, me parece más acorde al mito.

-Un grito al cielo, Anne Rice
Novela sobre la depravación de un individuo al que le cambian radicalmente la vida. Y un poco sobre los eunucos. No merece más comentario que el que le sobran muchas páginas para contar esa historia.

- Nadie lo ha visto, Mari Jungstetd
Novela negra nórdica. Entretenida, genial para pasar el rato sin exigirle mucho.

- Memoria de mis putas tristes, García Marquez
Me la imaginaba diferente, con algo más de amor quizá. O por lo menos con erotismo. Ahora mismo no se me ocurre qué más decir, simplemente que me quedo con la visión de que es una novela menor que no está a la altura del resto de novelas de Gabo.

- El honor perdido de Katharina Blüm, Heinrich Böll
Este sí que me pareció memorable. La historia de una chica que se ve envuelta en un escándalo por haber conocido a un criminal en una fiesta y pasar la noche con él. A pesar de que ese es su único "pecado", la prensa arremete contra ella y contra su honor hasta que la empujan a la tragedia. Escrito como una investigación y basado en hechos reales, muy recomendable. Para mi el papel más determinante lo juega el Periódico.

- El hipnotista, Lars Kepler
Otra novela negra nórdica. Otro rato agradable sin nada más que reseñar.

- Héroes, Ray Loriga
Me perdonarán, pero es una sucesión de frases sin sentido y capítulos sin cohesión que ni cuentan una historia ni cuentan nada. Quizá no la he sabido apreciar. Eso sí, si me hubiera dedicado a subrayar frases, habría podido llenar mi facebook y me habría sobrado para los pies de foto del instagram.

- American Psyco, Brest Earston Ellis
A este libro le dedicaré una entrada, lo merece. El lector con suficiente estómago para las escenas sádicas no podrá apartar los ojos de las páginas impactantes de esta genialidad.

- Alatriste, Perez Reverte
Esperaba mucho más de un personaje con tanta fama. Al final la historia me ha resultado insulsa y nada memorable, aunque la ambientación del Madrid del siglo de oro era genial.

- El cielo es azul, la tierra blanca, Hiromi Kawakami
Los libros románticos japoneses son una joya. Un amor inverosímil entre un anciano y una joven contado de una forma tan tranquila y sosegada que lleva de la mano al relajado lector, que encontrará similitudes con Murakami. No en vano, comparten cultura.

-Requiem por Linda B., Ismail Kadare
Hay libros que merecen la pena por su ambientación, no es la primera vez que lo escribo. Aquí también se aplica. Nos muestra los entresijos de la dictadura albanesa. Muy recomendable.

- Carlota Fainberg, Muñoz Molina
Intento de Muñoz Molina de acercarse a una historia con realismo mágico. Se queda a medias. Una novela sobre una conversación en un aeropuerto entre dos personas que no se conocen que podría ser una gran idea narrativa si no fuera porque ninguno de los personajes me conseguía interesar lo más mínimo

- El amante de Lady Chatterley, D. H. Lawrente
Una novela censurada durante años, sobre el erotismo y la sexualidad de las mujeres. Se queda en sexualidad, porque erotismo tiene más bien poco: es todo brusco y rápido. Además de forzado. Aunque tiene mérito escribir sobre la frustración sexual de una mujer casada con un paralítico al que no quiere, que al pertenecer ambos a la nobleza, no puede abandonar para buscar su felicidad por el qué dirán. No hay que perder de vista que se publicó en 1928.