jueves, 15 de junio de 2017

La chica de al lado - Ketchum

Ha pasado un mes desde que me lo leí, pero todavía recuerdo las sensaciones que tenía mientras lo leía. Lo leí rápido para acabarlo cuanto antes porque las escenas me revolvían el estómago, pero de alguna manera necesitaba seguir leyendo. No me creía que las acciones se sucedieran y me preguntaba cuántas salvajadas tendría que leer antes de que mataran a la pobre chica. Porque desde el primer capítulo pensé que el libro iba a acabar mal.

Es violento. Es obsceno. El lector suplica piedad a los torturadores, pide que no se les ocurra ir más lejos... pero el problema es que llegan más lejos de lo que pueda imaginar. Yo me preguntaba cómo es que no hay nadie que pare esa locura, y cómo se puede hacer tanto daño psicológico y físico como si fuera un pasatiempo de verano.

Ambientado en un pueblo pequeño, llegan dos hermanas huérfanas a vivir con su tía y sus dos primos. El narrador vive en la casa de al lado y los niños son sus amigos, así que pasa mucho tiempo con ellos. De ahí que sea testigo de todos los acontecimientos.

¿Qué pasa cuando un adulto pierde la cabeza y maltrata a niños pero los únicos testigos no son tomados en serio o deciden mirar para otro lado?

En esta novela hay muchos tipos de culpables:

- La tía: es la que se vuelve loca y da las pautas para que sus hijos participen en el maltrato.

- Los niños: participan como si fuera un juego. Es divertido para ellos, no piensan en cómo podría acabar todo. Se limitan a disfrutar de las ideas que les da su madre, en ningún momento sienten remordimientos ni se plantean que están cometiendo múltiples delitos. Es lo más escalofriante del libro, ver como personajes inocentes se ven corrompidos por su propia madre, aunque si hubieran sido personas íntegras no los habrían perpetrado. ¿O sí? Es un debate en el que no me meto.

- El narrador: CULPABLE. Con todas las letras, él es participante por omisión de socorro. Al principio es la única persona ajena a la casa que conoce lo que está ocurriendo en ese maldito sótano, y no lo denuncia, ni se lo cuenta a sus padres para que ellos llamen a la policía. Se queda esperando los acontecimientos, sin querer participar activamente, pero sin hacer nada por ayudar a las chicas hasta que es demasiado tarde, cuando ya han cambiado las pautas del juego y se ha convertido en algo demencial, si es que no lo era desde el principio.

- Otros que podrían haber evitado el desenlace: por quitarle hierro al asunto del maltrato de los adultos a los niños, ya que es la tía a su sobrina.

Me decepciona que no tenga el valor de salvar a las chicas desde el primer momento de los abusos, pero tristemente es un personaje tan real como la vida misma.

Termino con lo mismo que American Psyco: abstenerse sensibles. Pero si en ese libro era por las escenas gore, este es por la violencia infantil. Es demasiado real. Y eso quitando la narración la mayor tortura que le infringen a la chica, para la que el narrador se excusa de contar porque es demasiado que recordar.

Hermosos y malditos - Fitzgerald

¿Qué hacen los afortunados que nacen sobre una cama de dinero?
¿Cómo se plantean su vida cuando solo tienen que pensar en qué entretenerse?

¿Para qué trabajar?

Los años del jazz. Champán. Fiestas. La ley seca.
La gente considera un símbolo de estatus social gastarse su fortuna y no hacer absolutamente nada por aumentarla. Fitzgerald nos regala unos personajes egoístas, malcriados y totalmente inútiles:

La protagonista femenina es increíblemente bella, tanto que es lo único que le importa, la belleza y su juventud, es un personajes absolutamente superficial que no tiene ningún tipo de conversación que no sea sobre ella. Le aburre mortalmente todo lo contrario.

El protagonista masculino evidentemente se enamora perdidamente de ella, y ella cae seducida porque va a ser heredero de una basta fortuna, o al menos eso piensan ambos. El tema de la herencia se complica cuando ambos están casados y no hay remedio, tras ser desheredado les toca remar contra corriente sin apenas ingresos, ya que en esa época las mujeres solían trabajar y la altiva protagonista no se puede rebajar a hacer alguno de los trabajos para los que no son necesarios requisitos previos.

Él es incapaz de dirigir su vida y cae en la bebida, arrastrando a su mujer a la ruina, sin dejarla ni tan siquiera probar fortuna con sus contactos, ya que tiene celos terribles del impacto de la belleza de ella en otros hombres... aunque eso no le impide engañarla con una chiquilla de pueblo que ni siquiera es una chica especial. Le he detestado desde el primer capítulo.

Para cuando se ha producido el cambio el cambio en los personajes, ya les había cogido una manía terrible y eso perjudica el juicio que estoy  haciendo de ellos. Realmente pensándolo en frío es una transformación muy rica y muy bien narrada.

Lo siento porque es un gran autor, pero se me han hecho largas tantas páginas para tan parco retrato social.

La chica de antes

Hay thrillers que te enganchan y que conforme va llegando el final suben de ritmo, lo justo como para que te de un vuelco el corazón y te dejen boquiabierta. No puedes dejar de leer hasta que descubres o qué puñetas pasó o qué pasará.
Esos son los buenos, los que puedes recomendar a cualquiera porque sabes que te lo agradecerá.

Lamentablemente no es el caso de "La chica de antes". Lo que más me decepciona es que la idea es buena, el escenario más o menos novedoso y real y los personajes al principio de la novela tienen todo para ser moldeados. Pero la forma de conducirla y la conclusión es nefasta para mi gusto. 

No puedes marear al lector con cambios de mentalidad en todos los personajes. Me parece genial que Emma (una de las dos narradoras protagonistas, la de "antes") sea una mentirosa compulsiva, pero en ese caso que el resto de los personajes no se terminen cortando por el mismo patrón. Cuando he leído el final de Jane (la otra protagonista, la de "ahora") y ha empezado con "te mentí desde el principio" (o algo parecido) casi me doy un cabezazo contra el libro.

Me ha gustado la estructura de alternar entre las dos narradoras, una del pasado y la otra del presente, aunque los capítulos eran excesivamente cortos y algunos repetían prácticamente las mismas palabras que el anterior. Entiendo que está mostrando paralelismos entre las dos, pero quizá en la segunda podría no repetir descripciones y diálogos.

Me está resultando muy difícil escribir esta reseña sin parecer la editora de la autora, porque se me ocurren mil ideas para mejorarla (a mi criterio, claro). Y no soy quien para andar escribiendo sugerencias. Me recuerda al estilo de Perdida (Flynn) que era fresco, sin tabues en las expresiones, moderno, actual... pero la conducción de la historia y la calidad del hilo narrativo fracasan estrepitosamente.

Aquí cuando descubres quién perpetró el asesinato del que ya se habla en la contraportada ni siquiera te sorprendes. El lector se da cuenta perfectamente de que le están poniendo todos los indicios acusando a un personaje para luego cargarle la muerta a otro, y la escasez de personajes hace que sea bastante obvio todo. De hecho la novela se reduce a cuatro personajes, dos hombres y dos mujeres, el resto de secundarios son tan solo figurantes para ilustrar alguna parte de los personajes que tampoco era tan necesario exponer en un diálogo.

jueves, 18 de mayo de 2017

American Psycho - Brest Earston Ellis

A título personal te recomiendo que no lo leas en el transporte público, porque cualquiera que lea por encima de tu hombro va a quedarse a cuadros con alguna escena que pueda aparecer de sopetón.

A todos nos viene la imagen icónica del actor con la sonrisa de loco y el hacha solo con oir el título, pero ¿de donde salió?

Patrick Bateman es envidiado por los hombres. Es atractivo, tiene un cuerpo perfecto y es rico. Tan rico que cena diariamente en sitios cuya cuenta asciende a unos 200 dólares por persona. Obsesionado hasta tal punto con su imagen que es capaz de recitar los consejos para combinar cada prenda de ropa de cierta revista masculina, que cuando conoce a alguien puede recitar de qué marca es cada prenda y aproximadamente qué productos capilares utiliza. Le invitan a todas las grandes fiestas y conoce a mucha gente. Curiosamente, idolatra a Donald Trump,por su fortuna y éxito.

Lamentablemente no es el hombre ideal, pese a sus muchas cualidades, es un psicópata sádico. Lo mejor del libro es la narración que hace de sus pensamientos desordenados, por momentos caóticos, pero que reflejan perfectamente cómo es el personaje. Personaje desconcertante sin duda.

Así asistimos a sus altibajos. Al principio de la novela nos parece tan solo un yuppie (joven ejecutivo rico que solo piensa en si mismo, más o menos) que solo quiere derrochar el dinero rodeado de gente tan rica y guapa como él, en comidas, fiestas y drogas. Paulatinamente va mostrándonos su verdadero ser, porque aunque intente controlarse para no despertar sospechas, no siempre lo consigue. El lector está en tensión porque llega un momento en el que le ve capaz de matar a cualquiera, sea porque se ha aburrido de él, porque se ha sentido ofendido o porque sí.

La novela en definitiva es una crítica social a esos yuppies que se confunden entre ellos y a su forma de derrochar la vida sin hacer nada con el más mínimo interés, pero el protagonista y su problema mental le pone picante. Se dedican a quedar a tomar aperitivos mientras deciden en qué restaurante comerán de la lista de mejores restaurantes de la ciudad, para luego dejar la mitad de los platos intactos porque están excesivamente borrachos, porque están drogados o porque simplemente no era lo que se esperaban cuando leyeron la carta. Es una muestra de poder adquisitivo. Nombran las bebidas por su nombre, el agua tiene que ser Evian (botella cara) o Voss, y el vodka Finlandia (echan pestes del Absolut, para hacernos a la idea) por ejemplo.

El lector asiste a escenas gore que prefiere no imaginar, con sexo explícito de por medio; el autor no va a escondernos ni un solo detalle de lo que ocurre. Es parte del encanto del libro, por eso no se lo recomiendo a todo el mundo.

viernes, 5 de mayo de 2017

Pinceladas sobre las lecturas de los últimos meses

No es que haya dejado de leer estos meses que no he colgado ninguna reseña, simplemente es que los libros que he leído últimamente me han dicho más bien poco.
Así que los voy a enumerar y voy a dedicarles unas (pocas palabras) hoy que he puesto las manos en el teclado:

- Expo 58, Jonathan Coe
Qué difícil es apreciar el humor inglés traducido al español. Se te queda una novela en la que no pasa nada digno de mención y que no recordarás pasados unos meses, como es el caso.

- El invierno en Lisboa, Muñoz Molina
Quizá escriba una entrada completa en el blog sobre este libro, que me hizo meterme de lleno en la atmósfera con sus descripciones de los lugares y de la música. Éste sí que fue un descubrimiento agradable.

- Al piano, Echenoz
Siguiendo con un pianista como protagonista, este libro es más profundo de lo que parece, y lo mejor es el final: me creo que el infierno sea el lugar en el que ves alejarse lo que más has querido en el mundo, que te lo arrebaten sin pestañear.
Aún así prefiero la visión del infierno de Dante, con sus niveles y castigos, me parece más acorde al mito.

-Un grito al cielo, Anne Rice
Novela sobre la depravación de un individuo al que le cambian radicalmente la vida. Y un poco sobre los eunucos. No merece más comentario que el que le sobran muchas páginas para contar esa historia.

- Nadie lo ha visto, Mari Jungstetd
Novela negra nórdica. Entretenida, genial para pasar el rato sin exigirle mucho.

- Memoria de mis putas tristes, García Marquez
Me la imaginaba diferente, con algo más de amor quizá. O por lo menos con erotismo. Ahora mismo no se me ocurre qué más decir, simplemente que me quedo con la visión de que es una novela menor que no está a la altura del resto de novelas de Gabo.

- El honor perdido de Katharina Blüm, Heinrich Böll
Este sí que me pareció memorable. La historia de una chica que se ve envuelta en un escándalo por haber conocido a un criminal en una fiesta y pasar la noche con él. A pesar de que ese es su único "pecado", la prensa arremete contra ella y contra su honor hasta que la empujan a la tragedia. Escrito como una investigación y basado en hechos reales, muy recomendable. Para mi el papel más determinante lo juega el Periódico.

- El hipnotista, Lars Kepler
Otra novela negra nórdica. Otro rato agradable sin nada más que reseñar.

- Héroes, Ray Loriga
Me perdonarán, pero es una sucesión de frases sin sentido y capítulos sin cohesión que ni cuentan una historia ni cuentan nada. Quizá no la he sabido apreciar. Eso sí, si me hubiera dedicado a subrayar frases, habría podido llenar mi facebook y me habría sobrado para los pies de foto del instagram.

- American Psyco, Brest Earston Ellis
A este libro le dedicaré una entrada, lo merece. El lector con suficiente estómago para las escenas sádicas no podrá apartar los ojos de las páginas impactantes de esta genialidad.

- Alatriste, Perez Reverte
Esperaba mucho más de un personaje con tanta fama. Al final la historia me ha resultado insulsa y nada memorable, aunque la ambientación del Madrid del siglo de oro era genial.

- El cielo es azul, la tierra blanca, Hiromi Kawakami
Los libros románticos japoneses son una joya. Un amor inverosímil entre un anciano y una joven contado de una forma tan tranquila y sosegada que lleva de la mano al relajado lector, que encontrará similitudes con Murakami. No en vano, comparten cultura.

-Requiem por Linda B., Ismail Kadare
Hay libros que merecen la pena por su ambientación, no es la primera vez que lo escribo. Aquí también se aplica. Nos muestra los entresijos de la dictadura albanesa. Muy recomendable.

- Carlota Fainberg, Muñoz Molina
Intento de Muñoz Molina de acercarse a una historia con realismo mágico. Se queda a medias. Una novela sobre una conversación en un aeropuerto entre dos personas que no se conocen que podría ser una gran idea narrativa si no fuera porque ninguno de los personajes me conseguía interesar lo más mínimo

- El amante de Lady Chatterley, D. H. Lawrente
Una novela censurada durante años, sobre el erotismo y la sexualidad de las mujeres. Se queda en sexualidad, porque erotismo tiene más bien poco: es todo brusco y rápido. Además de forzado. Aunque tiene mérito escribir sobre la frustración sexual de una mujer casada con un paralítico al que no quiere, que al pertenecer ambos a la nobleza, no puede abandonar para buscar su felicidad por el qué dirán. No hay que perder de vista que se publicó en 1928.

lunes, 20 de febrero de 2017

La Regenta - Clarín

No pretendo analizar una novela que se lee en filología, solo comentar mi experiencia con ella.

Hace un año me leí Anna Karenina, contemporánea de La Regenta, y a la que le damos mucha más importancia en general. De hecho, incluimos en las listas de libros pendientes la novela rusa y menospreciamos a la española; y durante la lectura no he podido evitar compararlas, aunque tengan pocos puntos en común e innumerables diferencias.

La Regenta me ha resultado enrevesada, con muchas frases entre líneas. Hay mucho más escondido en ella de lo que parece a simple vista, y eso dificulta la lectura al lector, pues hay tanto en lo que fijarse que a veces se pregunta si se estará pasando algo.

La mayor diferencia (evidentemente) está en la sociedad: en La Regenta hay poca gente libre de pecado, es una crítica a una sociedad hipócrita, en la que todos participan para provocar "la desgracia" y luego se fingen escandalizados... ¡pero si la mitad de las mujeres que aparecen en la novela han cometido adulterio (al parecer)! ¡Y se deja caer que ha sido consentido y consumado!

Pero cuando la Ozores (la Regenta) comete "adulterio de palabra", todos pierden la cabeza.

Por si fuera poco la crítica a la sociedad hipócrita, el cura está enamorado de la Regenta (no descubro nada que no ponga en la contraportada) y se vuelve loco de celos. Es casi patético si lo lees fríamente, ver cómo hace todo para intentar separar a Ana Ozores de otros hombres que no sean él o su marido, al que se considera en todo momento como un pelele. Cosa que es cierta, es un hombre que no parece estár interesado en los placeres de la carne y que el único placer que tiene es el de irse al monte a cazar con un viejo amigo... además de que no se entera en ningún momento de lo que está pasando delante de sus narices, hace falta ser ingenuo. Manda narices que se sorprenda cuando su mujer busca fuera de casa lo que le falta dentro, y no hablo de sexo, hablo de palabras de amor, porque ni eso le da. Se comporta más como un padre que como un marido.

Otros personajes a comentar son las amigas Visita y Obdulia: con amigas como ellas... ¿quién necesita enemigas?
En los primeros capítulos desean la caída de la Regenta, y en el último la dejan caer. Entre medio se limitan a disfrutar del viaje. Realmente no soportan la adoración que Vetusta (Oviedo)  tiene a la Ozores, porque están convencidas de que es una mujer más, y de que caerá en la tentación como todas.

Y para terminar, unas líneas sobre Petra, la criada. Como dicen, para congraciarse con una casada, hay que hacerlo con la criada. No tiene (a mi parecer) excesivos motivos para "vengarse" de la Regenta, no parece ser una mala ama, lo único que tiene que hacer es cuidarla cada vez que se pone enferma (bueno, eso es casi siempre) y acompañarla a confesarse (sí, otra actividad de diario). Sin embargo Petra es el personaje que lo precipita todo, aunque lo único que hace es adelantar lo inevitable.

viernes, 3 de febrero de 2017

Irène - Pierre Lemaitre

Ayer por la noche  terminé el libro. Estuve varias horas sin poder dejar de mirar las líneas, totalmente absorta en los acontecimientos. Ahora entiendo el por qué de la fama de este escritor, que ya conocía por Vestido de novia y que se ha superado con creces.

La novela tiene un título diferente en la versión original. Diría que el único error es el cambio del nombre en la versión española, pues el que haya leído Vestido de novia ya sabrá la relación entre el libro y el título, así que siendo el título Irène... algo se imagina el lector sobre el final.

Es un mal menor, ya que para cuando se llega a la segunda parte del libro la narración ha cogido un ritmo tan endiablado que al lector poco le importa cómo se llame o deje de llamar, sino que lee frenéticamente como si así pudiera ayudar a los personajes a frenar al asesino.

Es una novela policiaca con tintes del género negro, diría que tiene más de lo segundo incluso. Describe con un realismo que puede parecer excesivo en los escenarios de los crímenes, que me han demostrado que no tengo tanta cultura en el género policiaco como pensaba, ya que no he reconocido las referencias a las novelas en las que se basaban los asesinatos, quizá tenga que marcarlas como pendientes.

Mis dos personajes favoritos, como no podría ser de otro modo han sido Camille y Louis, los dos personajes que han tenido más peso en la novela. Aunque el retrato que se hace de Camille puede no ser del todo real, tal y como se sugiere en la segunda parte de la novela y en el epílogo. Me pregunto si en el siguiente libro de la serie será un personaje totalmente atormentado, si se habrá vuelto oscuro... Como el resto de los libros están publicados, no tendré que esperar mucho para averiguarlo.

Creo que la maestría está en que conoces a todos los personajes desde el principio, que el asesino ha sido presentado aunque el lector no lo sepa, y conocerlo es un mazazo que deja al lector con la mirada fija en la frase que le ha hecho descubrirlo, mientras su mente ebulle pensando en cómo puede no haberlo pensado antes.

En definitiva, la primera parte es un paseo por el género, con la investigación más o menos estancada y conociendo los personajes; y la segunda parte impacta al lector hasta la última página, que se pregunta cómo puede estar pasando todo. En mi caso al terminarlo me quedé en shock durante 5 largos minutos, solo por eso pienso recomendarlo a todos mis conocidos.

Perdida - Gillian Flynn

No puedo decir mucho sobre este libro, no sin destripar parte del argumento. Así que empezaré por el principio.

Nos presentan a dos personajes ideales en horas bajas. Él es el atractivo chico de pueblo y ella la perfecta chica neoyorkina. Forman el matrimonio perfecto, en el que se dejan libertad para salir con sus respectivos amigos y protagonizan luego momentos románticos dignos de una película.

Al menos los primeros años de relación. Para cuando empieza la novela, el amor ha empezado a resquebrajarse desde antes de que perdieran sus trabajos, antes de que se mudaran al pueblo donde creció él. Así que cuando se descubre que ella ha desaparecido, que hay signos de lucha en casa y muchas evidencias que él no puede explicar, es lógico que la policía centre sus sospechas en el marido.

A partir de ahí entra en un juego de evidencias, de detalles para el lector, para que se plantee sus propias teorías y culpe o exculpe al principal sospechoso. El lector aunque no lo quiera, se ve arrastrado por las sospechas, al igual que le pasa a la hermana melliza de él, que confía ciegamente en su hermano, pero que conforme aparecen evidencias ya no sabe qué creer.

Hasta ahí la primera parte. Hasta ahí todo lo que se puede contar al que no ha leído la novela. A partir de aquí hay SPOILERS.







Vaya bofetada recibe el lector cuando descubre la verdad sobre "el crimen". Resulta rebuscado, rocambolesco, y sin embargo es ideal.
Da la vuelta completamente al juego y nos damos cuenta de que estamos delante de una sociópata de manual. Nos deja boquiabiertos cuando descubrimos que realmente no era acosada de joven, que simplemente armaba todos los indicios con paciencia y que luego se sentaba a verlos arder. Que todo formaba parte de los planes de una mente desequilibrada y acostumbrada a no perder.

Nos pone la piel de punta darnos cuenta de que ella es una persona capaz de autolesionarse y luego limpiarlo todo para simular un asesinato en su salón. Que ha escrito un diario falso con entradas en las que cuenta como es víctima de episodios de violencia y menosprecio por parte de su marido, y que ha creado pruebas, que incluso se ha autoenvenenado para "demostrar" la veracidad de sus historias si llegaba el momento.

Cuando descubrimos el pastel solo podemos pasar las páginas rápidamente, en esa carrera endiablada que se convierte la novela, para ver de qué lado de la red cae la pelota.

Incluso por un momento nos permitimos disfrutar de la justicia poética del cazador cazado cuando ella se ve encerrada en una prisión con todo tipo de lujos menos la libertad de dejarla cuando quiera. Poco podemos imaginarnos el final, absolutamente magnífico, cuando descubrimos que quizá él no esté cuerdo tampoco del todo... porque, ¿tenía alguna otra opción?

Expiación - Ian McEwan

Apenas leí la contraportada antes de empezar a leer, y sus primeras páginas me llevaron a Orgullo y prejuicio, libro con el que no tiene nada que ver, dicho sea también de paso.

Con unas largas descripciones, la primera parte del libro se me hizo eterna, solo salvándose la trama de la hermana mayor. Se me hizo largo y perezoso, seguramente porque emulaba las sensaciones que sentían los personajes en la finca en esos días calurosos de verano. Todos languidecían mientras esperaban la venida del hermano, personaje que esperaba que tuviera cierto protagonismo, pero me equivocaba por completo.

Incluso la trama que me interesaba me parecía un sinsentido por momentos (el de la fuente es increíble, cómo va a sentirse humillado el chico, vamos...), aunque en otros me provocó una carcajada la situación (la confusión de la carta es lo que menos me esperaba).

Así que me he dedicado a "odiar" a la protagonista, por sus acciones. Briony tiene 13 años, pero parece que tenga 8, la tratan como tal y ella no saca a nadie de su error. Está en una edad difícil, pero su prima la nínfula tiene una mentalidad casi adulta con solo 2 años más que Briony. Es la piedra de la novela, la que desencadena TODO lo que ocurre, perdida en su imaginación desbordante. Se imagina tantas historias que piensa que la realidad es tan solo una de ellas, y condena así a personajes inocentes.

No solo los condena, sino que parece no conocer las consecuencias de sus acciones, aunque pasen los años no ve el pasado en perspectiva; pero no es la única culpable. Es solo el dedo que señala, porque los adultos que la rodean son los que dictan la sentencia basándose solo en el testimonio de una niña de 13 años que cree haber visto algo que no fue.

En el resto de la novela se nos relatan los horrores de la guerra, de una forma bastante vívida, y la expiación de un personaje. Se deja el final abierto a conjeturas, y la mía es que esa expiación nunca sucedió.

Finales

Nunca escribo sobre novelas que formen parte de una saga, excepto si son la primera de la misma. Es porque creo que la gente la que aprecia realmente es la primera, la que le sorprende. Con el resto, como he leído por alguna parte, "disfrutamos de pasar el rato con personajes a los que ya conocemos. Perdonamos cualquier falta a la novela porque revive para nosotros a esos personajes que nos gustaron" Así que en navidades leí finales de saga, La legión perdida de Posteguillo y El laberinto de los espíritus de Zafón.

En la trilogía de Trajano (Posteguillo) nos econtramos una biografía novelada de uno de los mejores emperadores del imperio romano, al que pusieron por título "Optimus", algo así como "el más grande". Yo no lo conocía antes de descubrir la trilogía, y su historia me ha cautivado desde la primera hasta la última página. Lo más curioso, por decirlo de alguna manera, es que todas las ruinas que se conservan en la ciudad de Roma aparecen en esta trilogía, prácticamente se construyen mientras dura la acción. Hablo del Colosseo (Anfiteatro Flavio), Circo Máximo (aunque quede poco en pie) y el foro de Trajano, cuya columna tiene esculpidos los episodios que se narran.

Qué voy a decir de Carlos Ruiz Zafón y su Barcelona de La sombra del viento. El primer libro cayó en mis manos hará unos 8 años, y me ganó completamente con su narrativa. Sus descripciones de la Barcelona gótica me engancharon de alguna manera a la literatura "adulta", Cuando lo leí compartía estantería con los libros adolescentes del momento y lo recuerdo con cariño porque sin él quizá no habría cambiado de gustos literarios y habría seguido leyendo ese tipo de libros.
Me gustó más "El juego del Ángel", porque es mucho más trágico y oscuro. Hay frases de ese libro que siguen viniéndome a la mente de vez en cuando, aunque hace muchos años que lo leí. La historia del escritor me tuvo en vilo durante toda la novela, a pesar de que sospechara que nadie podía salvarle porque ni él mismo podía.
Las otras dos novelas, han sido los vises, la oportunidad de reencontrarme con las palabras del escritor, daba igual realmente las preguntas que respondieran, los personajes nuevos que aportaban. Realmente por lo que las he leído ha sido por recordar.