lunes, 31 de octubre de 2016

Lugares oscuros - Gillian Flynn

No me he leído Perdida (todavía), pero mi madre hablaba tan bien de ese libro que cuando vi el nombre de la autora en los estantes de la librería no dudé y lo llevé a casa.

No me ha defraudado. Últimamente la novela negra no lo hace, así que me he abonado al género. Así he disfrutado la historia de una protagonista atípica, con más luces que sombras, todas excusadas por lo que ocurrió en el pasado, pero que me hacían preguntarme si de verdad eran perdonables. Esto me ha impedido conectar del todo con ella, pero no con el resto de personajes, con unas pautas más claras y una moral (o falta de ella) definida.

No he tragado al hermano de la protagonista en toda la novela, supongo que no me ha inspirado la más mínima confianza, y la madre no me ha parecido una madre coraje, que es como la pintaban ciertos personajes. Simplemente era un personaje superado por todas las circunstancias de su vida.

En definitiva puedo decir que la novela no defrauda.

jueves, 27 de octubre de 2016

Luces de neón - Jay McInerney

En una palabra: genial.

Una salida de los libros normales, de los best-sellers, de los clásicos. Fuera de todo lo que podía haber leído anteriormente. Con un estilo rompedor, una primera persona poco políticamente correcta y en presente: prácticamente te abofetea. Es la noche, es una adicción, es un modo de vida.

No puedes más que seguir el curso de los acontecimientos, febril, enfermizo. Viendo la espiral en la que ya ha caído el protagonista. Viendo que no puede salir. Viendo que nadie le ayuda. Aunque parece que la situación todavía no es crítica: conserva su trabajo, piensas.

Es una novela que retrata la noche más oscura de la gente medianamente pudiente. Gente que empieza en fiestas más o menos serias los fines de semana y acaba sin poder quedarse en casa un lunes por la noche. Gente que debería ser formal pero no lo es. Es chocante. Te preguntas qué fue primero: ¿la coca o el abandono?

No sabes qué sentir por el protagonista, en mi caso es más bien lástima, pero no del todo. Me habría gustado que hubieran profundizado un poco más en la modelo, quizá en sus motivaciones, para saber qué pasó en realidad, pero eso habría roto un poco el espíritu de la novela.

¿A qué esperas para leerlo?

Mr. Mercedes - Stephen King

Siempre es un placer volver a leer algo de un autor que llevas años leyendo, aunque sea en un libro que cambia de registro. Stephen King, que me sobrecogió con Misery y con IT, vuelve a mi mesilla con Mr. Mercedes, su incursión particular por el género de la novela negra (vaya sorpresa, otra vez he vuelto a la novela negra...).

Aunque como lectora habitual echo de menos su componente de terror, el estilo es inconfundible, con unos personajes bien dibujados y sin pelos en la lengua; y consigue salvar los muebles fuera de su género.

Como ya he comentado, el lenguaje es una de las cosas características de las novelas de King. Dotando a cada personaje de un discurso característico, describiendo profusamente y llamando a cada cosa por su nombre.

La trama la va tejiendo lentamente, llevando al lector a paso lento pero seguro. Sin dejarse nada por el camino para que cuando llegue el punto culminante éste no pueda dejar de leer. Me resulta característico en sus novelas "largas", porque el lector puede exasperarse viendo que la lectura apenas avanza, pero cuando carbura, tiene todas la acción tan bien expuesta que el lector cae inmerso en la trama.

Poco más que añadir, en esta novela King no nos ha brindado su mejor villano, sino que nos ha expuesto un inadaptado con problemas mentales graves de manual, pero aun así es un buen libro.

El último sueño de Cleopatra - Christian Jacq

De alguna manera me siento decepcionada con esta novela, aunque esté mal decirlo, pero los personajes históricos (y más un personaje casi mítico como Cleopatra) merecen otro tipo de novelas. Más documentadas y realistas que poco menos que fantásticas. Estos personajes no necesitan ningún tipo de ayuda externa para triunfar o vencer, se bastan por sí solos, en mi opinión.

Así, en esta novela los personajes no dan idea de fortaleza en ningún momento, así como tampoco parecen tener ningún propósito salvo ver como se desarrollan los acontecimientos para actuar.

Las emociones parecen forzadas y las personalidades caricaturizadas, dejando muy claro qué personajes deben ser queridos y cuales odiados por el lector.

La caracterización del país y de la época histórica, así como los problemas de sus habitantes se exponen de puntillas, y se da imagen de diosa a Cleopatra simplemente por escucharlas. Y qué decir de que todos los conflictos encuentran su solución en algún dios que intercede.

Además se ha caído en el tópico en el encuentro entre César y Cleopatra, que si se hubiera preparado de otra manera habría sido más creible para el lector, que en mi caso se queda con la sensación de que Cleopatra se aprovecha del poder del César y la lujuria que en él despierta, dado su exotismo y la diferencia de edad de ambos (él le saca 30 años, toda una vida en esos tiempos). Luego el libro se convierte en un canto al amor que éstos al parecer se profesaban, que queda también como una relación idealizada.

En resumen, me esperaba un libro completamente diferente, una oportunidad de conocer el antiguo Egipto y su interacción con el Imperio Romano, y aquí no lo he encontrado.

El brillo de las luciérnagas - Paul Pen

Una familia vive encerrada en un sótano. Todos ellos quedaron desfigurados en un incendio, salvo el niño, que ya nació abajo.

Lo primero que te llama la atención al empezar la novela es el narrador: un niño de 10 años es el narrador-protagonista; lo que proporciona al lector una información incompleta acerca de la situación actual y el cómo se ha llegado a ella. Otra curiosidad es que ningún personaje tiene nombre, un recurso que me gusta.

Así consigue un efecto mayor al aportar hacia mediados de la novela la información clave. Conforme van quitándole vendas al niño el lector verá toda la situación desde otra perspectiva y dará un giro completo a la trama, a la vez que empieza a ver sentido en los comportamientos de algunos personajes y, lo más importante, da respuesta a la mayor incógnita: ¿qué hacen ahí abajo?

Para mi el personaje más fascinante es sin duda la hermana, que tenía 18 años cuando entraron al sótano, y que parece ir a contracorriente del resto de personajes. Parece que les odie. Ellos la desprecian. Es el personaje clave. No está libre de culpa, pero, ¿quién de los adultos lo está?

El siciliano - Mario Puzzo

Me ha vuelto a pasar. He tenido otra vez esa sensación de que lo mejor que tiene la novela es la ambientación y la caracterización de los personajes y escenario, por encima del argumento.
Está lejos de los méritos que me sorprendieron cuando cayó en mis manos El padrino; sí, viene de una novela la fantástica película y el autor trabajó en el guión y sí, se trata de una novela que recuerdo con cariño, porque me resultó entretenida y con un gran argumento. 
Sin embargo, en esta novela, ambientada en los años de exilio de Michael Corleone en la Sicilia natal de su padre, no ha conseguido interesarme por la acción salvo en su parte final y los cambios temporales y de personaje solo han servido para desorientarme.
Por medio, la historia de dos bandidos decididos a ayudar a la gente combatiendo al gobierno y por tanto a la Mafia, que ahí llamaban los "amigos de amigos". Así los protagonistas de la novela son Turi Giuliano y Aspanu Piscicotta, personajes reales novelados, a los que conocemos desde que empiezan sus actos delictivos hasta su final. A los que debo decir que no he tomado demasiada simpatía, ni a sus familias. (Vale que estemos en Sicilia rodeados de mafiosos, pero la actitud de la familia considerando algo MUY normal que su hijo se haga bandido y que mate carabinieri de vez en cuando, me parece cuanto menos peculiar.)
De todas formas, no puede decirse que haya perdido el tiempo, ya que en el fondo me ha entretenido y me ha enseñado como funcionaban las cosas en Sicilia después de la segunda guerra mundial. Un lugar que realmente gobernaban los "amigos de amigos" e imperaba la ley de la omertá, que como ya he dicho al principio, es lo mejor de la novela.

El abanico de seda - Lisa See

Lo mejor de algunos libros es su ambientación, como en este caso, en el que la historia de por sí no consigue interesar al lector mas que en pasajes puntuales, y por tanto lo mejor es la inmersión en una época y lugar tan lejanos que casi parecen de ficción.
Así lo más valioso es mirar desde el tragaluz de la habitación de mujeres de la cultura Yao, y conocer (casi) de primera mano el proceso de vendado de los pies para alcanzar los lotos dorados, la preparación de las bodas por parte de la novia y la vida de casada en un mundo en el que las hijas son "ramas inútiles". Crían a las niñas para poco menos que venderlas a otra familia. No vivirán con sus padres, no perpetuarán su apellido y solo si tienen suerte serán respetadas en su nueva familia (si se casan con el primogénito y son las primeras de la casa en tener un hijo varón). Suena injusto, pero a diferencia de los personajes que son ficticios, todo lo relativo a esa cultura es real. Las que sobrevivían al vendado de pies (que causó tantas muertes infantiles), vivirían el resto de sus días encerradas entre cuatro paredes, toda la vida obedeciendo, sin tener ninguna posibilidad de decidir sobre nada relativo a su vida.
Del argumento, poco que decir. La protagonista no me ha inspirado nada, y he cogido más simpatía desde el inicio a su mejor amiga. La protagonista solo en su vejez se da cuenta de lo mezquina que ha sido, tal y como denota la amargura con la que comenta los acontecimientos de la novela. No narra en realidad su vida, sino la parte que comparte con su "latoong", con su alma gemela.

Vestido de novia - Pierre Lemaitre

Impactante. Magistral. Inesperado. 
Así es el principio del libro, casi incómodo de leer, que no tarda mucho en poner una carta sobre la mesa: la locura de la protagonista. Resulta agobiante seguir sus acciones y pensamientos (lástima la narración en tercera persona) y hacerse a la idea de todo lo que ocurre o ha ocurrido, que se va contando en pequeñas pinceladas. No hay tiempo para la empatía, ni lugar. Todo es demasiado rápido para el lector, que queda boquiabierto en varios momentos.
La parte central tiene algún momento más flojo, ya que aunque es muy necesaria para llenar muchos vacíos y cambiar muchos juicios en relación a la parte inicial de la novela, se puede hacer ligeramente larga.
Es una novela sobre la crueldad (casi al 100% psicológica) que puede ejercer un ser humano sobre otro. Es curioso como sin apenas violencia física (a diferencia de otros libros del género) consigue impactar tanto al lector, que a ratos queda casi noqueado, con todos sus juicios en entredicho.
El final permite ver un cambio de papeles y un escenario inimaginable al principio de la novela, que deja un sabor casi dulce... bueno, sería más adecuado  decir que el final justo, de alguna forma. Parada obligatoria para los amantes de la novela negra. Por mi parte, me apunto el autor, seguro que leeré más libros suyos.

La princesa de hielo - Camilla Läckberg

Aunque en algunas librerías o promociones quieran meter a toda novela nórdica como novela negra, no tienen nada que ver salvo en el escenario, y ésta en concreto es una novela policiaca entretenida (y con todo lo que tiene que tener un best seller, un poco de misterio, algo de acción, poca, y una línea romántica). El escenario resultará familiar: un pueblo apartado de la capital, costero; y frío, mucho frío.
Algo bueno: he pasado horas incapaz de dejar de leerlo. Algo malo: no quita que me haya parecido edulcorado en ciertos puntos e incluso con un toque a lo Bridget Jones.
Hay que esperar casi a la conclusión para encontrarle una pizca de novela negra, pues los acontecimientos que se explican en el final sí que son propios del género, justo cuando ya ni se les esperaba. Es completamente diferente a otras novelas suecas, es agradable de leer y tiene un estilo que enganchará sobre todo a los que la novela negra les parezca excesivamente sórdida. También es perfecta para distraerse y si se busca un libro que no invite a la reflexión, que para eso hay otros. Ni siquiera merece la pena juzgar la moral de algunos personajes después de conocer el final, el libro deja muy claro lo que el lector debe pensar de ellos, no hay lugar para la ambigüedad, ni siquiera eso tiene de novela negra.
¿Por qué esa fijación sobre si es o no novela negra? Porque la trama lo tiene todo para serlo, pero se queda en el camino, y aún así al oír hablar de ella (no sé por qué) siempre la calificaban como tal. De todas formas la recomiendo, y es lo suficiente entretenida para que en el futuro me vaya leyendo otros libros de la serie.

La música del azar - Paul Auster

Leer narrativa con tintes reflexivos de vez en cuando relaja. Así considero yo a las novelas de Auster: relajantes y con poso, te dejan pensando un rato en las figuras que aparecen más allá de la trama argumental.
Ésta en concreto tiene muchas referencias al azar, pero no me parece un tema tan importante para la trama, puesto que es una novela de ficción, es decir, todo lo que pase o deje de pasar es por capricho del autor, no por otra cosa. Así que por mucho que aluda al azar y a la arbitrariedad de los acontecimientos en la vida del protagonista, estos han sido así por la pluma del escritor.
Más repunte merece el tema de la libertad. Cómo un bombero al recibir una gran suma se lanza a la carretera y la dilapida, hasta que la solución a la bancarrota se le aparece en forma de desconocido jugador de póker, con el que hace un pacto. El dinero da la libertad al protagonista, no otra cosa, y necesita recuperarlo aunque sea de una forma algo disparatada, con una partida en la que se entrará con 10000$ en casa de un par de millonarios excéntricos.
A partir de cierto punto de la novela se hace cada vez más patente que la pérdida del dinero quita la libertad, y algo más perturbador: que el trabajo (y el consiguiente dinero recibido por él) hará libre al protagonista.
El azar es lo de menos, y lo de aludir a la música en el título, puro recurso.

El club de la lucha - Chuck Palahniuk

"Lo sé porque Tyler lo sabe"
Esa frase salpica todo el libro y es la que se me quedó al cerrarlo. Desde el primer capítulo quedé atrapada por la conexión del protagonista con ese misterioso Tyler que todo lo sabía. Ese Tyler transgresor que enseñaba el camino a tanta gente. No, no me di cuenta de lo que pasaba hasta que se explica hacia el final, aunque lo caótico de los pensamientos del narrador iba dejando pistas.
El protagonista acude a grupos para enfermos al borde de la muerte para poder dormir por las noches y eso se refleja en la narración caótica, a ratos desordenada, en primera persona. Da la sensación de que no está cuerdo, que es altamente inestable y violento, pero a la vez lo justifica ya que aunque sea uno de los fundadores, no es el único que va al club de la lucha, sino que media ciudad participa y se exportará al resto del país.
Me sorprende que no esté en ningún psiquiátrico, pero hasta que conoce a Tyler e interactúa un poco más con Marla (altamente autodestructiva) no se relaciona demasiado con nadie, y ellos tampoco van a llevarle por el buen camino.
La trama argumental del jabón me parece absolutamente disparatada. Se dedican a hervir grasa (de liposucciones, por ejemplo) para hacer jabón; al principio por necesidad y luego por venderlo a ricos a 20 $ la pastilla. Sigo sin verle el sentido a esa forma de ganar dinero. Ni cómo se lo puede comprar la gente.
Y al final se va de las manos. Los miembros del club de la lucha, que obedecen a Tyler hasta límites absurdos, como si fuera una especie de Dios, se vuelven como una especie de ejército siniestro para sembrar el desorden y la desinformación. Y Tyler se descubre, provocando el desenlace que necesitaba el narrador, que queda con una sonrisa permanente y sin razón.
Me quedo con la duda de qué les parecería a los parroquianos del bar la primera pelea, la que dio origen al Club de la lucha.

Breakfast at Tiffany's - Truman Capote

Como casi todo el mundo, he visto la adaptación al cine protagonizada por Audrey Hepburn. Y he de decir que no está entre mis películas favoritas, pero es una buena historia para una calurosa tarde de verano. De Capote había leído ya A sangre fría y después de leer ambas puedo decir que no se parecen ni en el prólogo.
La historia la conocemos: un escritor que se muda a un apartamento en el mismo edificio que una joven con un estilo de vida poco convencional.
El personaje de Holly me pareció igual de disparatado e incomprensible que en la película, aunque no era exactamente igual. En el libro se dedica a acompañar a hombres ricos a cambio de propinas y también ejerce de enlace entre un preso y su banda. Da la sensación de que alguien no puede ser tan superficial, que realmente se hace la tonta para poder seguir viviendo del cuento, porque es incapaz de llevar ningún tipo de horarios ni ya digamos tener algún trabajo estable.
No es una historia de amor. Paul (o Fred, como tiende a llamarle ella) al principio está muy molesto con ella por los ruidos y su manía de no llevar llaves del portal, lo que hace que él le tenga que abrir la puerta de madrugada. Luego evoluciona a curiosidad, porque son estilos de vida tan diferentes que se atraen, pero ahí se acaba todo. Ella tiene cambios de humor bruscos en ocasiones y es un personaje muy perdido pero que parece saber a donde va. 
El final no es para Hollywood, por eso lo cambiaron en la película, pero tiene más sentido el del libro, al fin y al cabo, no es una historia de amor.

miércoles, 5 de octubre de 2016

IT -Stephen King

Su tarjeta de presentación era ser "la mejor novela escrita por Stephen King" y no ha defraudado (en parte, el final es una maldita locura detrás de otra, pero por lo demás...).
Siete niños sobreviven a un monstruo y juran reunirse si éste vuelve: con ese escueto argumento empieza una novela en la que por momentos lo sobrenatural es inquietante (punto a favor, es más fácil asustar con algo que realmente puede aparecer, como un psicópata, asesino, o ambas) y que se cuece a fuego muy lento, sin prisa pero sin pausa. Eso puede desanimar a algún lector impaciente, ávido de emociones fuertes (y muertes), ya que aunque hay "terror" desde el primer capítulo, el ritmo del libro hace que eso pueda ser insuficiente para ese tipo de lectores (hay muchos otros títulos del mismo autor que pueden resultar más interesantes para los lectores impacientes).
El payaso Pennywhise ya es icónico gracias principalmente a la película, pero en el libro es sencillamente fantástico cuando adopta esa forma. ¿Qué otro personaje podría resultar tan perturbador diciendo: "¿Quieres un globo? Aquí todos flotamos. Y tú también flotarás"? Y digo esa forma porque para mi el que pueda adoptar otras me parece un pequeño error (con todos mis respetos al maestro) ya que un hombre lobo, una momia, etc. digamos que son terroríficos de por sí, pero el que un payaso, que debe provocar risas, sea un asesino y sus globos sean casi una amenaza era algo que al principio de la lectura me atrajo, y lo había preparado lentamente para que eso fuera así. Usar solamente la forma del payaso hubiera sido increíble, pero eso ya es una opinión MUY personal.
Al parecer en la película no aparece un pequeño detalle (BASTANTE perturbador) del final del libro (normal), y sobre el cual creo que se refiere la frase "que el final de la novela tiene que deberse a los restos de la fiesta de cocaína que se pegó King en los ochenta es una hipótesis personal." que he leído hoy en un artículo sobre las películas basadas en novelas de Stephen King en El confidencial. Si alguien se ha leído el libro / se lo lee sabrá a qué me refiero (¿era necesario? ¿en serio?).
A parte de ese asunto, el libro me parece recomendable y he disfrutado bastante leyéndolo.

Una pasión rusa - Reyes Monforte

Novela histórica sobre la musa de un famoso pianista, podría decir que por eso decidí leérmela. Por eso y porque hacía mucho que no me leía ninguna novela romántica, y ya tocaba. (Tampoco me había leído la sinopsis, así que todavía pensaba que iba a ser una novela pastelona con el trasfondo del glamour de los años 20).
La primera sorpresa me la he llevado con el inicio en forma de flashforward, en el que la protagonista está muchos años después en un campo de trabajo soviético durante el régimen Stalinista (en la primera página, no adelanto nada, tranquilidad), así que he vivido el resto de la novela un poco inquieta por el futuro de la protagonista. Luego ya en el orden cronológico he vivido el glamour de París en los años 20, lleno de personajes famosos que hacían su cameo particular y sin excepción adoraban a la protagonista. Hemingway, Picasso, Coco Chanel... ninguno se resistía a una conversación con ella.
De alguna manera me ha recordado al personaje de Anna Karenina al principio de la novela, ya que vaya a donde vaya Lina Codina siempre destaca por su elegancia, su belleza y su saber estar.
La figura de Prokófiev se erige como segundo pilar de la novela, complemento de la protagonista y la llena de matices, no solo por las descripciones de los sentimientos de ella cuando oye su música, sino porque ayuda a retratar una Unión Soviética en la que ni siendo el compositor del pueblo estabas a salvo del yugo de Stalin. Es bastante descorazonador ver hacia donde se precipita todo, y ver que ni la música se salva en un lugar en el que solo se sobrevive con silencios.
Es una novela claramente de contrastes, la diferencia entre la despreocupación del principio y la gravedad de después la marca, dejando en anecdótico el carácter de novela romántica del principio. Es mucho más. Pero voy a quedarme con algo anecdótico, con las ganas de vivir de Lina pase lo que pase y con su saber estar en cualquier situación y en presencia de cualquiera.
Además merece la pena por el final, por el retrato que hace de la detención, las prisiones y los campos de concentración soviéticos, a los que todo el mundo iba con una confesión firmada, aunque fueran inocentes. "Para saber si alguien ha estado en el gulag solo hace falta mirarle a los ojos", dicen en la novela

El monje - Matthew Lewis

Me la apunté como "pendiente" cuando leí que conmocionó a todo aquel que la leyó cuando fue publicada. También por ser una de las novelas destacadas del terror gótico y una de las más populares del romanticismo.Pero tantos años después me ha causado más risas que terror (aunque esté mal decirlo), y no me ha escandalizado en absoluto (el que alguien caiga en la tentación ya no es una excepción, precisamente).
Los personajes del romanticismo y su tendencia a desmayarse y perder la salud ante la adversidad están perfectamente retratados, sobre todo en los personajes masculinos, que lo mismo cantan su amor eterno que caen fulminados por un disgusto. Las mujeres mientras se deslucen un poco,ya que aunque son el centro de las aventuras de los personajes masculinos, ellos tienen toda la acción. La excepción está en la servidora del demonio, que teje la perdición del monje durante todo el relato y por tanto la considero más activa que las demás.
Como no puede ser de otra forma también hay una historia intercalada de un fantasma que se aparece a un personaje hasta casi hacerle perder la razón (me recuerda al final de la leyenda de Bécquer El monte de las ánimas, por cierto), y las criptas tienen un cierto protagonismo, así que es un compendio de todos los temas del gótico.
De todas formas tampoco me ha emocionado en exceso aunque tiene su encanto.

Juicio final - John Katzenbach

Descubrí El psicoanalista por casualidad, porque estaba en una edición especial de bolsillo tamaño biblia y a un precio muy bajo. No sabía lo bien considerado que estaba John Katzenbach en el género del thriller, pero quedé atrapada en el ritmo frenético y superó todas mis expectativas con sus giros.
Así que cuando en la Feria del libro entre tanto libro de famoso, para adolescentes o última novedad editorial (en tapas duras) vi el nombre de éste autor, decidí cogerlo y no me he arrepentido. No es comparable a El psicoanalista, pero va de menos a más y hace pasar un rato entretenido al lector.
En Juicio final nos asomaremos al corredor de la muerte y veremos qué pasa cuando un periodista entra por ahí con su grabadora, el poder de la verdad y lidiaremos con las injusticias raciales del sur de los Estados Unidos. Tomaremos partido por el preso: ¿culpable o inocente? ¿Racismo u oportunismo? A un joven negro le han sacado bajo tortura la confesión de asesinato de una niña blanca. ¿Con qué se puede pagar en el corredor de la muerte un favor?
El autor nos volverá a llevar de la mano tendiéndonos una red en la que (como en todo thriller que se precie) nada será lo que parecía en las cien primeras páginas. No es un libro que recordaré toda mi vida (para eso está El psicoanalista, que ya empieza a ser redundante en este texto) pero es perfecto para esta época en la que solo se busca una novela entretenida que te haga pasar el último tercio de la historia sin poder quitar los ojos del papel.
El protagonista de Juicio final tiene agallas, es periodista de homicidios, y se ha asomado a escenas donde otros con menos estómago no habrían podido ni echar un vistazo. Me sorprende esa valentía al meterse en el corredor de la muerte a entrevistarse con un asesino, es un personaje que el lector agradece en este tipo de novelas. A otros personajes se llega a apreciarlos a medida que pasa la novela (no voy a hablar más de la cuenta, creo que el resumen de la contraportada ya hace el suficiente daño al ingenuo lector que quiere hacerse a la idea del argumento, fastidiandole las 150 primeras páginas aproximadamente).
El final, bien pensado, no podría ser otro, personalmente yo no pensaría en un final alternativo
Así que si quieres un thriller frenético, ya sabes cual te recomiendo, aunque también he comprobado que un libro considerado peor de este autor también logra entretener al lector, con lo cual es totalmente recomendable.

Un millón de gotas - Victor del Árbol

Poco se imagina el lector en las primeras páginas todo el trasfondo de la historia que está empezando a leer. Estoy empezando a pensar en la novela negra como mi favorita, por sus mil recovecos y por sus personajes. En ella nunca puedes dar nada por supuesto y la evolución de los personajes siempre te sorprenderá, son sus grandes puntos a favor.
No puedo profundizar mucho sin fastidiar el libro al futuro lector, pero hablaré un poco de Elías Gil, el protagonista en la sombra de esta historia. Un hombre del que al principio leemos opiniones contradictorias procedentes de sus dos hijos mientras le acompañamos en el viaje de su juventud a la Unión Soviética de la época de Stalin, cuando era un joven afín al comunismo y prometedor, lleno de ilusiones. Nada se parece al hombre que sus hijos recuerdan de su niñez. Nos flota unas preguntas: ¿Qué le ha pasado a este hombre a lo largo de su vida? ¿Qué cuernos pasó en el lago en el 67?"
Poco a poco iremos descubriendo las costuras de todos los personajes, entrecruzados entre generaciones aunque ellos no lo sepan. Descubriremos que cada uno carga su cruz particular, que todos se ven afectados por su pasado y que eso les afecta de cara al presente. Ya lo he dicho alguna vez, los personajes rotos me encantan, se necesita una cierta maestría para darles credibilidad y que el lector sienta una mezcla de lástima (pero no en exceso) y moralmente no esté seguro de qué lado ponerlos, a él le corresponde hacer de juez. En este libro el lector encontrará muchos así, aunque algunos no le darán ninguna lástima, también lo anticipo.
Otro de los puntos que más me ha llamado la atención son los relatos de los campos de concentración/trabajo. Te pone el estómago en un puño la forma en la que lo cuenta, esa realidad descarnada de la que tanto se ha hablado y que tanto se hace como que nunca sucedió. Realmente necesario para entender a los personajes, aunque duro. Personalmente nunca había oído hablar de Názimo (Siberia).
En el libro también se encontrarán golpes de efecto, vueltas de tuerca que sacuden el mundo de cada uno de los personajes, el del hijo de Gonzalo, Javier (hijo a su vez de Elías, y coprotagonista) es el que más me ha llamado la atención, esa historia paralela que daban al lector con cuentagotas para llegar a un clímax que no deja indiferente a nadie y que rompe todos los esquemas del resto de los personajes.
La espina es que me habría gustado saber más de la vida adulta de Laura (hija de Elías), que te pincelan el resto de los personajes con sus recuerdos y que para mi es el personaje que hace girar toda la rueda, aunque por el bien del relato te lo dan en migajas. Otro personaje roto por el pasado.
No voy a contar nada más, con este tipo de novelas lo mejor que puede hacer el lector es empezar a leerlas sabiendo el mínimo sobre el argumento, pero la recomiendo a todo aquel que le guste el género y a aquel que nunca se haya animado.

Un poco de literatura española

Por fin. Por fin he leído algunos libros de la estantería del salón. Ahí tenemos una colección con los libros relevantes de la literatura española (es lo que tiene tener una filóloga en casa), pero hasta ahora no me había dado por ellos. Así que he escogido San Manuel bueno, mártir Marianela para abrir boca y ver si había llegado el momento. He disfrutado más con Marianela, sobre todo a partir de la mitad del libro, pero tanto Unamuno como Galdós me han dejado buenas sensaciones, los recomiendo a todo amante de la lectura que todavía no se haya acercado a ellos.
Y ya que estaba he aprovechado para leer Entre visillos, de Carmen Martín Gaite, porque me sonaba de algún tema de literatura. Ahora puedo decir que ha sido un bonito descubrimiento, creo que la novela social no pasa de moda, tiene la magia de meterte en una época que no es la tuya. Fue premio Nadal en el 57, y retrata una sociedad timorata en la que la mujer no tiene mucho que hacer a parte de buscar partido y casarse, expresándose en un tono trivial que trasluce desencanto. El final me ha dejado con esa misma sensación de desencanto que tienen todos los personajes de la novela, y me ha sorprendido que haya dos personajes diferentes que tengan capítulos en primera persona (Pablo y Natalia) mientras que el resto están en tercera persona.
Aunque al principio me ha parecido un poco batiburrillo hasta que he ubicado a los personajes (hasta que he he diferenciado a las tres hermanas del primer capítulo... me ha costado casi medio libro), la recomiendo, ya que es amena y siempre viene bien leer una buena novela española.

Anna Karenina - Lev Tólstoi

Me he tomado mi tiempo desde mi última entrada, pero Tólstoi es así. Desde que duré 2 capítulos de "Crimen y castigo" (Fiódor Dovstoievski) no le había metido mano a ningún libro ruso, pero ya tenía ganas.
Es una pena que hayan pasado tantos años desde su publicación, y que no me apasionen las disertaciones filosóficas de los aristócratas rusos; porque es una barrera casi insalvable a partir de las doscientas primeras páginas (de las cerca de mil). Considerada la mejor novela de todos los tiempos, los excesivos personajes hacen que el extranjero se pierda en el mar de nombres, diminutivos cariñosos y apellidos (o la aplicación del apellido del marido, Karenin es el marido de Anna, por ejemplo), las costumbres rusas de 1877 son un poco caóticas y la exposición continua de los pensamientos de los personajes desluce un poco el resultado para el lector profano (como es mi caso).
También me gustaría comentar que no me ha dado la impresión de que Anna fuera la protagonista de la historia; eso sí, Anna es el hilo conductor de la historia, de ahí el título.
Pero vamos con lo positivo: un principio absolutamente maravilloso, con unas descripciones que te meten de lleno en el ambiente, con tener la sensación de que he conocido un lugar y una época. Y si tuviera que elegir, me quedo con esa mazurca que baila Anna prácticamente al principio, en la que casi puedes notar cómo, en efecto, siempre es la más hermosa del baile. Me quedo con la entrada del personaje, cuando su elegancia iluminaba toda una estancia, cuando solo una mirada suya causaba admiración. Pensándolo bien me quedo también con su "descenso a los infiernos" en la sociedad rusa, tan hipócrita como cabría esperar, que provoca un cambio paulatino en su carácter y la convierte en una persona completamente diferente, celosa, y, en mi opinión, que ha perdido el orgullo.
A modo de anécdota, me ha sorprendido que todos los aristócratas supieran hablar francés, y que en ocasiones, Anna lo usara porque le gustaba más como sonaba el usted en francés que en ruso.

Cabaret Biarritz- José C. Valés

De vez en cuando, incluso en libros premiados (en concreto éste es Premio Nadal), encuentro un libro con el que no consigo encajar de ninguna de las maneras. Soy plenamente consciente de que es un libro que caracteriza perfectamente a un grupo social y una época, por medio de una investigación periodística y que por ello prácticamente cada capítulo está protagonizado por un personaje diferente y escrito en primera persona, sólo por eso debería haberme gustado.
Cada personaje muestra sus vicios, su personalidad y sus intereses; y otros capítulos te dan la posibilidad de compararlo con los pensamientos de otros personajes y determinar si éste ha mentido, ha dicho la verdad al periodista o si se debe de dudar de su juicio porque está profundamente trastornado (la locura no es una posibilidad poco habitual en la novela).
En mi opinión todos los personajes están estereotipados y pocos sorprenden al lector; quizá alguno al final, quizá ni siquiera en el desenlace. De vez en cuando dan a entender que cierto personaje tiene un pasado o presente más perverso de lo que cabría esperar, y para mi no aporta prácticamente nada a la historia en la mayoría de los casos.
En fin, no podría recomendarlo porque al empezarlo pensé que podría tenerlo todo y quedé encantada con el principio, pero el resto del libro y en especial el final me ha dejado completamente fría, los personajes en su mayoría me han parecido planos y solo ha conseguido captar mi atención en un puñado de capítulos.

El vino de la soledad - Irène Némirovsky

Los libros melancólicos con personajes desgraciados tienen algo que nos atrae. Leer las desdichas de una familia rusa acomodada en un tiempo sangriento nos traslada a sus salones, a un tiempo de guerras y de dinero, donde los matrimonios son de conveniencia y los amantes casi una obligación.
La novela abarca toda la adolescencia de Elena, una niña que cimenta su vida en el odio, a todos y a todo. Como en otras novelas de Némirovsky podemos encontrarnos el tema de la maternidad como una difícil relación madre-hija y a un personaje cuya única preocupación en la vida es no envejecer.
Personalmente no creo que el único tema sea la venganza de la niña contra la madre, eso haría que perdiéramos muchas cosas por el camino, nos estaríamos dejando los coqueteos con la edad adulta de Elena y su fuerte dilema al crecer. En mi opinión si la novela hubiera abarcado unos cuantos años más, habríamos descubierto que la niña de adulta se parecería bastante a su madre y se habría vuelto mezquina y cruel.
A pesar de su brevedad, hay un tramo que se me ha hecho un poco cuesta arriba, si bien su estilo es impecable y me trae a la memoria el de Nada de Carmen Laforet (que recomiendo fuertemente, es una de las joyas de la literatura sencilla) y como muchas otros libros nos traerá a la cabeza la famosa frase inicial de Ana Karenina: "Todas las familias felices se parecen unas a otras; pero cada familia infeliz tiene un motivo especial para sentirse desgraciada."

Hombres desnudos - Alicia Giménez Bartlett

Este libro ha sido un regalo de estas navidades, avalado por el premio Planeta y sus buenas críticas, pero realmente no sabía qué podía esperar de él. ¿Algún tipo de historia de amor con contrapuntos raros al estilo de 50 sombras? Puede que me esperara eso.
Me he encontrado una novela actual, con personajes genialmente retratados y con un estilo que no me ha dejado indiferente: así una novela escrita en primera persona, pero desde el punto de vista de varios personajes no caía en la visión única de la realidad. Y aunque pueda parecer caótico, ya que no te indicaban "dentro" de qué personaje estabas, suponía una inmersión completa en la historia.
El choque dialéctico de un macarra, de un profesor de literatura, una empresaria y una "viva la vida" para mi es lo que le da vida a la novela, así como sus pensamientos y su forma de ver la vida, que irremediablemente chocarán. Puede que eso la meta de alguna manera en la categoría de novela social, aunque tiene su parte cómica y negra.
Definitivamente me parece una buena elección de entre los libros de actualidad, ya que sus personajes tienen personalidad y trayectoria y el devenir de la historia no dejará indiferente a nadie.

De entre los libros de

Mis padres cuando era pequeña y acababa de nacer mi afición por la lectura me regalaron un "ex-libris", un sello de caucho con una imagen de un búho leyendo con mi nombre, para que marcara todos mis libros. Quizá no se imaginaban que unos 10 años después seguiría usándolo y habría arrasado por todas las bibliotecas que hubiera pasado (y de hecho es lo que ha ocurrido).
"Ex-libris" significa "de entre los libros de", así que cuando me decidí a llevar a cabo este proyecto me pareció un título más que apropiado para un blog sobre mis lecturas. Lo que vais a encontrar aquí son reseñas más o menos breves de los libros que vaya leyendo a partir de ahora, así como mi opinión y una crítica que intentará ser constructiva. Espero que alguna os anime a coger ese libro y que alguna otra os haga no cometer mi error de cogerlo.
Sobre mis gustos literarios, os vais a encontrar absolutamente de todo. Intento ir variando entre tipos de novelas para no empacharme, y ampliar mis horizontes tanto como pueda. No me limito a los estantes de novedades de las librerías, pero algún bestseller caerá, así como clásicos que aparecen en todas las listas de internet y libros que simplemente capten mi atención desde su estante perdido de la biblioteca.